Una mujer al servicio de la Monarquía. Catalina Alonso, “maestra de fazer pólvora…”

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Tipos de pólvora (#fundaciónlegadodelascortes)

Las diferentes oleadas del #MovimientoFeminista y su reivindicación por los derechos de las mujeres para quienes han reclamado y se reclaman una total equiparación respecto a los hombres, animaron en cierto modo los denominados #EstudiosDeGénero cuyo fin no fue otro que visibilizar el papel de la mujer ausente de la historia oficial escrita por hombres. Silenciadas, invisibles, relegadas a un papel secundario, escondidas tras la aparente brillantez de varones ilustres cuyos nombres aparecen escritos en mayúsculas, como auténticos protagonistas de relatos narrados con medias verdades, verdades a medias o lo que es peor, con mentiras, que han llenado las páginas de los libros de textos de generaciones de escolares

El feminismo denunció  su invisibilidad y la historia se encargó de rescatarlas y sacarlas a la luz. De la historia de género se pasó a la historia de las mujeres, una historia con entidad propia que incorporó el género a una categoría de análisis, una mirada que debería estar presente en cualquier disciplina, una perspectiva ausente en nuestras leyes y, por ende, en nuestras instituciones,  la mayoría masculinizadas en las que escasea la presencia femenina y por ello se diluye sin que apenas se perciba. El techo de cristal no acaba de romperse.

Afortunadamente la historiografía actual ha dejado de centrarse en los grandes temas en los que sólo figuraban los grandes líderes, hombres carismáticos capaces de casi todo para acercarse a lo cotidiano, a lo individual y por tanto, más cercano a nuestra realidad. Así han resurgido personalidades  femeninas en todos los ámbitos y en todas las épocas. Solo era necesario mirar para verlas, porque las mujeres estaban ahí, como protagonistas a lo largo de milenios, de siglos, en todos los tiempos y lugares, presentes con voces propias o ajenas, pero ahí estaban: escritoras, científicas, artistas, políticas, campesinas, artesanas y como veremos,  “maestras de facer polvora”…

La historia de #CatalinaAlonso se descubre a través de la documentación de protocolo, esas actas conservadas en nuestros #Archivos a que los historiadores dedicamos muchas horas porque gracias a ellos podemos reconstruir nuestro pasado. Entre el ingente número de legajos producidos por reyes y nobles, aparecen también documentos de gente del pueblo que vivía de una de tantas profesiones or las que percibían rentas y por ello, estaban obligados a  pagar los correspondeintes impuestos a las arcas de la Corona, recaudadas a través de la #HaciendaPública que había establecido un sistema recaudatorio basado en impuestos directos e indirectos de los que estaban exentos los nobles ¿a que os cuena?. Durante la edad media, en los siglos XII y XIII, los archivos dan fe de que ya existieron mujeres zapateras, correderas o recateras, joyeras, mesoneras y propietarias de comercio, además de las las que se dedicaban al oficio “de amores”, las prostitutas de toda la vida. Según datos procedentes del Archivo de los #DuquesDeMedinaSidonia, durante el XVI en la localidad gaditana de #SanlúcarDeBarrameda, una mujer abrió la primera fábrica de telas, con telares de importación. En Madrid del XVIII, aparece una mujer escayolista y una veterinaria o #albeytar. Y en un documento firmado por los Reyes Católicos en 1476,  se concede a  Catalina Alfonso, mujer de “Pedro San Román, que quizá viviese a sus expensas, “quitación” o pensión anual de 3.000 maravedís, a mas de 15 de “ración” diaria, como “maestra de hacer pólvora” y por labores de su oficio, pasando la misma ración a su criado,  Pedro de las Cuevas, “oficial de hacer pólvora”, que le asistía en tarea, tan poco femenina” (Simancas RGS 1476/XI/736).

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El documento pone en evidencia la participación de las mujeres en la actividad militares, frente a quienes las consideraban sólo víctimas de guerra o meras auxiliares de los ejército, realizando tareas domésticas. El caso de Catalina es peculiar y por ello relevante. LLama la atención en primer lugar que una mujer, considerada pacífica por naturaleza, participara en un acontecimiento tan violento como la guerra y por ello reservaba a los hombres. Además durante la Edad Media se concebía que las mujeres no estaban capacitadas para combatir, como mucho podían colaborar o ayudar, es casos excepcionales.

No se sabe quién enseñó a Catalina el oficio pues generalmente las mujeres aprendían con los padres o maridos, a quienes sustituían cuando enfermaban o morían. Las #OrdenanzasGremiales permitieron a mujeres continuar ejerciendo el oficio de sus maridos para sobrevivir, en este sentido hay muchos estudios que lo avalan, particularmente en determinados oficios. Por otro lado la artillería no era del todo ajena a las mujeres pues se encargaban de suministrar proyectiles y balas, aunque en el caso de Catalina se le suponen conocimientos más complejos. La elaboración de pólvora no era una cuestión baladí y a ella se la reconoció “maestra” en su oficio, grado más elevado en el escalafón del aprendizaje que pasaba por las categoría de aprendiz, oficial y maestro, de ahí que llame la atención el caso de Catalina, un ejemplo de mujer que participó activamente en  la guerra, “maestra de fazer polvora” y por ello al servicio de los #ReyesCatólicos.

Para curio@s: file:///C:/Users/usuario/Downloads/279-287-1-PB%20(1).pdf

 

 

 

   

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“Mafalda” también es nombre de Reina…

images3A muchas mujeres de mi generación cuando suena el nombre de #Mafalda, suele venir a nuestro recuerdo el célebre personaje de Quino: esa niña atemporal cuya inteligencia, afirmaciones, cuestionamientos y sensibilidad, han calado en nuestra memoria.  En la actualidad, a pesar de ser una señora de mas de 50, sus argumentos continúan en vigor con gran fortuna para las jóvenes generaciones,  que continuarán haciendo de ella un referente… En mi caso acabó siendo mi alter ego…Una especie de “pepita grilla” que decía en alto muchas cosas que yo pensaba…

Pero Mafalda, también es el nombre de una reina portuguesa. Hija de #SanchoIDePortugal, apodado #ElPoblador ( alías que hacía mención a la labor repobladora de este monarca que estimuló y apadrinó el asentamiento humano y la fundación de ciudades como, por ejemplo, la Guarda en 1119) y #DulceDeBarcelona, hija del #CondeDeBarcelona, de la que se decía: «Fermosa e excellente senhora, tranquilla e modesta, condizente no carácter com o nome». De dicha unión nacieron once hijos, nueve de los cuales sobrevivieron la infancia.

mafaldaNació en Coimbra el 11 de enero de 1197 (aprox.) y falleció el 1 de mayo de 1257 en Arouca (#Aveiro).  Muerto su padre en 1211, su madre, doña Dulce, ejerció la Regencia por minoría de edad de su hijo y sucesor #AlfonsoII, período durante el cual concertó el matrimonio de Mafalda con don #EnriqueI de Castilla, que por entonces contaba con 14 años de edad. Los jóvenes desposaron, pero al no haber alcanzando ella la edad núbil, el matrimonio no se consumó, por esta razón y  alegando también la  proximidad de parentesco, se obtuvo del #PapaInocencioIII la nulidad matrimonial, tras la cual la infanta regresó a Portugal.

Según había estipulado su padre por su testamento, Mafalda debía recibir el castillo de #Seia junto con las tierras de dicho término más los derechos a  la percepción de todas las rentas que produjeran, siéndole otorgado además, el privilegio de poder ostentar el título de Reina. Esta voluntad del Rey, su padre, provocó un gran conflicto con su hermano Alfonso II pues, obstaculizaba sus ambiciones centralizadoras  en el futuro ejercicio del poder. En esta situación, apoyado por sus fieles y leales más cercanos,  utilizó todos sus recursos para poner trabas y obstaculizar los derechos legítimos de su hermana a fin de que no recibiera la herencia que le correspondía temiendo que lo sucedido se repitiera con sus otras hermanas -#Teresa y #Sancha- y demás herederos, una situación que podría derivar en la división del país.

Para su sorpresa, una parte importante de la nobleza lusa apoyó a Mafalda y a sus hermanas. Aunque finalmente se impusieron los partidarios del Rey. Más tarde, cuando le sucedió su hijo don Sancho II, se firmaron acuerdos por los que éste entregaba a sus tías algunas tierras y castillos, hasta que en 1223 se firmó definitivamente la paz.

La reina Mafalda, desde su vuelta de Castilla, decidió apartarse de los asuntos políticos e ingresar en un convento de monjas cistercienses, siendo fundadora de una #Abadía en #Arouca, Portugal. Cuenta la leyenda la disputa que surgió sobre el lugar donde debían enterrarla, si en #RioTinto, donde estaba o en Arouca. Se dice que colocaron su féretro sobre la mula en la que la monja viajaba, acordando que la sepultarían al lugar que el animal la dejara. La mula echó a andar, dirigiéndose hasta el monasterio portugués donde, llegando al altar mayor de la iglesia de San Pedro, se detuvo y ella murió. Con el tiempo destaparon la tumba y encontraron  su cuerpo incorrupto, hecho que despertó una gran devoción hacia la infanta que fue beatificada por el #PapaPíoVI.  Su sepulcro fue abierto posteriormente por dos veces en el siglo XVII, y se encontró que el cadáver continuaba sin corromperse, autorizando el papa Pío VI su culto en 1793.

Sus hermanas siguieron idéntico destino, ingresando en la vida religiosa y siendo, igualmente, beatificadas a principios del siglo XVIII.

 

 

 

Así en la tierra como en el cielo…

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A diferencia de los animales, los seres humanos mantenemos frente a la muerte una serie de comportamientos y actitudes aprendidas culturalmente aunque, con frecuencia, siguiendo el discurso religioso dominante en el marco confesional en el que hayamos nacido. Desde los tiempos más remotos, nuestros ancestros han intentado dar respuesta a este hecho natural como parte de los actos constitutivos de la vida de cualquier ser viviente. Nacer y morir, como hechos considerados en sí mismos, aislados de cualquier condición, tiempo o lugar, nos sitúa en un plano de igualdad que nos afecta colectivamente y nos coloca en un mismo universo, nos interconecta y si nos paramos a reflexionar, nos hace sentir un todo, un “intersomos”, es decir: somos tanto en cuanto formamos parte de una existencia compartida.

Los numerosos yacimientos encontrados en Europa y en otras partes del mundo, demuestran que el misterio de la muerte necesitaba sustentarse en una interpretación. Por esta razón, en las tumbas colectivas del paleolítico y neolítico, junto a los restos humanos aparecen utensilios, juguetes o armas, conocidos como #AjuaresFunerarios, que se relacionan con la creencia en una posible existencia ulterior.

Con el devenir del tiempo y de la historia, la muerte ha sido un tema que ha atravesado de manera transversal el discurso religioso que la Iglesia difundió desde la perspectiva del temor, a través de la dicotomía #Salvación-#Condenación. Durante la #EdadMedia, la muerte se concibe como parte de un plan divino, gestado por un ser superior que nos aguarda para juzgar nuestras acciones y sentenciarnos a una eternidad de dicha o de dolor…. Un discurso que caló hasta lo más profundo, ayudado por elementos que subrayaban el dramatismo de la agonía, las imágenes de demonios alentando las llamas del infierno y las almas crepitando entre gritos de arrepentimiento… La pintura y el arte, colaboraron a representar estas imágenes que penetraron con cierta rapidez en la sociedad, al calor de de unas mentes incultas y analfabetas, que se rindieron convencidas de la necesidad de preparar una buena muerte, es decir, en paz , poniendo orden en los asuntos materiales y espirituales, ambos frecuentemente, en manos de los representantes de la institución eclesiástica… Desgraciadamente, por mucho que nos pese, estas ideas subyacen y trascienden la mentalidad de ciertos sectores de nuestra sociedad actual.

No obstante, hasta el siglo XIX y primer tercio del XX, la muerte constituyó un hecho cotidiano pues la tasa de mortalidad infantil era elevada y la edad media de vida menor que en la actualidad. Las personas nacían y morían en casa, con la familia, amigos, vecinos…Las redes de solidaridad eran más potentes y cercanas. Se compartía la alegría del nacimiento y el dolor de la pérdida. El luto y el duelo, tenían una mayor visibilidad y exposición, tal vez, incluso gozaran de mayor empatía, aunque sobre esto habría mucho que decir respecto a la apariencia, el miedo al qué dirán, las críticas y el derecho a mantener una ‘imagen’ pública impoluta por encima de todo. Nacer y morir formaba parte de la pedagogía social y de la educación familiar. Los niños vivían estos acontecimientos de manera natural, con emociones naturales: alegría por la llegada de un nuevo ser y tristeza por su pérdida , pero siempre percibidos como hechos consustanciales a la existencia humana.

Por supuesto no podemos obviar que todo este discurso contó -y cuenta- con un ritual propio, compuesto por una liturgia y un ceremonial como parte de una representación propia de los grandes eventos que acostumbramos a vivir en comunidad. Estas ceremonias y rituales se han desarrollado a lo largo de la historia, cambiando los gestos y la gramática que se han adecuado a los tiempos.

A pesar de todo lo anteriormente señalado la muerte ha constituido también una categoría de diferenciación social, “así en la tierra como en el cielo” . La nobleza, la aristocracia, los representantes del poder y los monarcas, contaron durante siglos con capillas o panteones que ellos mismos financiaban, de los cuales eran patronos, que erigían en el interior de las parroquias, iglesias, monasterios o catedrales, cuyas lápidas aún podemos contemplar, lápidas en las que lucen sus nombres , lápidas situadas en lugares preferentes, más o menos cercanas a la parte principal (altar mayor) como muestra inequívoca del status en vida perpertuado más allá de la muerte….

Desde 1983 sólo la jerarquía eclesiástica ( o sea, el papa y miembros de la curia) puede ser enterrada en las iglesias y catedrales. Así lo decidió el #ConcilioVaticanoII, que en paz descanse…Pero claro, la Iglesia no da puntada sin hilo y al igual que los ricos compraban bulas para poder comer carne siempre que les apetecía o disolver sus matrimonios indisolubles, tal y como ellos mismo establecieron en el #Trento mediante el #DecretoTametsi ( término latino que daba comienzo al documento y que significa: Así pues…), previo pago de cantidades de seis ceros, también en esta ocasión y a este respecto, permiten el entierro en las criptas o parte subterránea de los correspondientes edificios a ‘cualquier hijo de vecino’ (perdonen que me sonría…) por una modesta cantidad que oscila entre los 120.000- 180.000 euros, una minucia si tenemos en cuenta que compramos la cercanía o proximidad al cielo…

Y por eso, porque estaría más cercano al cielo y por consideración a su posición social y como creyente confeso, “desinteresadamente” el arzobispo de Madrid (muy generoso) no se opone a que el Dictador Francisco Franco, sea enterrado junto a su esposa en la cripta de la catedral de la Almudena…Eso sí, la familia insiste en que ha de ser acompañado de los honores militares que le corresponden, actos que incluyen el himno nacional completo, con arma presentada, una descarga de fusilería y la salva de cañonazos …

La que suscribe, una ciudadana de a pie que ni regalada querría una tumba en ermita, capilla, iglesia, parroquia, basílica, colegiata o catedral alguna, siente verdadera vergüenza al oír estas noticias en la radio y la TV…Ya va siendo hora de desvincular definitivamente Iglesia y Estado, que los laicos aconfesionales también son dignos de honores y de honrar a los suyos, entre quienes se encuentran muchos civiles y militares cuyos restos aun descansan apilados junto otros herman@s de causa, anónimos, desaparecidos, enterrados en tierra de nadie, muchos de cuales fueron ejecutad@s por orden del Dictador cuya memoria se pretende perpetuar en un lugar santo… Si no es en la tierra ni en el cielo, que al menos en la Memoria y en Historia ocupen en lugar que todos se merecen…Que así sea…

Para curios@s:

A vueltas con la “res pública” …

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A la vuelta de las vacaciones y casi cerrando un verano que el otoño se empeña en detener durante no sabemos cuántos días más, comienza un nuevo curso para nuestros escolares y nuestros políticos que vuelven imparables, cargados de actividad preelectoral, reales decretos, dimisiones y, cómo no, los dimes y diretes sobre másteres y tesis doctorales…Humo por aquí y por allá, fuego de distracción para acaparar noticias, tertulias de radio, prensa tradicional y digital… Que haya ruido, que caigan rayos y centellas, unos contra otros y otros contra unos, a ver quién pega más y más fuerte…

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Para una ciudadana de a pie como la que suscribe, interesada por estas cuestiones, sensible a ciertos contenidos aunque tolerante con casi todo y con un grado considerable de conciencia social, de verdad que resulta un espectáculo patético y vergonzoso en el que no me siento representada, ni veo reflejadas mis ideas ni mis ideales sobre la justicia, la ecuanimidad o el arte de hacer política con verdad, con astucia, pero con elegancia. La res pública es cosa seria y no se está tratando con respeto, ni honradez, ni rectitud. Nuestra clase política está demostrando tener ‘poca clase’ moviéndose en las fronteras de la fruslería, el engaño, la demagogia, insultando -día sí, día no- nuestra inteligencia, preocupados por medrar en sus carreras, apegados al poder…Demasiado narcisistas, endiosados, instalados en la posverdad, han olvidado que son servidores públicos a quienes pagamos con nuestros impuestos … Sin atreverme a usar el plural mayestático, afirmo en primera persona que estoy absolutamente decepcionada ante este panorama, descreída y huérfana de referentes en los que creer y por los que apostar…

Afortunadamente, de tarde en tarde, en medio de esta amalgama, de este caos, de escándalos y falta de respeto a la ciudadanía, resuenan levemente los ecos de algún acontecimiento que durante unos instantes, nos permite creer en la existencia de seres humanos bondadosos, ejemplares para los demás, seres valientes y resilientes que deciden abanderar su propia causa a modo de avanzadilla, para que quienes vengan detrás lo tengan más fácil…

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Y para muestra un botón… La noticia sorprendió este miércoles pasado cuando, hastiados de tanta tomadura de pelo, los informativos comentaron que una chica italiana de 18 años, Chiara Bordi, con una prótesis biónica en la pierna izquierda, había ganado el tercer puesto en el concurso de belleza de “Mis Italia”…

Los canales de televisión apenas dedicaron tres minutos a semejante logro del que muchas mujeres, como yo, nos sentimos orgullosas. Se trata de una historia de superación personal, de tesón, de tenacidad, esfuerzo y valentía. La joven aparecía luciendo sonrisa y cara de niña, satisfecha de su logro… Las redes sociales se colapsaron con mensajes de apoyo, felicitaciones, reconocimientos a una Chiara que se declaraba feliz por vivir esta experiencia que, según afirmaba, la había hecho “más fuerte y segura”… Sin embargo, la noticia iba más allá de esta primera lectura, poniendo el acento en la crueldad de algún necio que a través de las redes la llamó “lisiada” y la acusó de utilizar su minusvalía para conmover al jurado y ganar el concurso…

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No sé cuál será la verdad verdadera, ni me interesa… Pero antes que se instale otra vez la posverdad, vaya mi reconocimiento por delante, por su valentía, por lo que representa: un auténtico desafío a una sociedad que ha impuesto unos cánones y converido en sinónimos los términos “belleza y perfección” …

Porque ser imperfect@s también el bello…más aun… si cabe…

En femení singular: Isabel de Villena

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Manuscrito de Sor Isabel de Villena

#EleonorManuelDeVillena, nació en #Valencia a finales de la #EdadMedia en 1430. Hija ilegítima de #EnricVillena y sobrina de la reina María, esposa que fue del rey #AlfonsoElMagnánimo, apenas con cuatro años quedó huérfana, haciéndose cargo de su educación su tía, la Reina doña #María que al no tener hijos propios la trató y la quiso como si fuera hija suya.

En aquella época era frecuente que los hijos ilegítimos reconocidos como tales, acabaran ingresando en la vida religiosa o en el clero. Digno destino para el fruto del pecado, de los devaneos y debilidades de muchos hombres ‘de bien’. Eleonor, fue educada como una princesa en el seno de la realeza, con la que estaba emparentada, gozando de una formación privilegiada acorde a su estatus nobiliario, aunque poco frecuente siendo mujer. Los años vividos en una corte abierta y culta, dejaron en ella una impronta que sin duda, portaba ya en el ADN desde su nacimiento pues su padre era poeta.

Pocos datos han llegado sobre si hubo o no una propuesta de matrimonio para ella porque con quince años, ella misma pensó en ingresar en el convento de la #SantísimaTrinidadDeLasClarisas –orden femenina de San Francisco- de Valencia, convento que había fundado su tía María. Tras su ingresó cambió su nombre en el siglo por el de #IsabelDeVillena. Aunque recluida y entregada a la oración y la vida monástica, Sor Isabel mantuvo una estrecha relación con su tía, quien había dispuesto durante la fábrica del cenobio, la construcción de estancias propias donde permanecía algunas temporadas recluida y apartada de la vida en la corte. En 1463 y fallecida la actual Abadesa, Isabel fue elegida para relevarla, ocupando dicho cargo hasta su fallecimiento el 2 de julio del año de 1490.

No estamos frente a una mujer corriente, más bien al contrario. En opinión del jesuita #JoanCostaiCatalá, fue incluso más culta que #TeresaDeJesús pues: Dominava el llati, sabia teologia, i tenia un prestigi no ya com a abadesa d´un important convent, sino com a persona culta, que la santa castellana no arribà mai a tindre en eixe camp. Sea o no cierto, la monja valenciana presenta un perfil adelantado a su tiempo, debido tanto a la naturaleza de su carácter como a sus orígenes aristocráticos que hicieron posible su instrucción y formación pues, el acceso de las mujeres a ciertos niveles intelectuales estaban prácticamente vetados y sólo la vida religiosa permitía a las féminas, en algunos casos, unir a la oración una vida intelectual plena, permitiéndole invertir el tiempo entre los rezos, la lectura y la escritura. Y digo, en algunos casos, porque los conventos reproducían la jerarquización social imperante en la época, estableciendo una clara diferenciación de estatus entre unas monjas y otras dependiendo de sus orígenes y linajes, lo que nos lleva a comprender porque Isabel de Villana o #SorJuanaInésDeLaCruz -dos siglos después- gozaron de un posicionamiento privilegiado aun siendo monjas.

Los cronistas de la época relatan cómo Isabel vivió entregada a la contemplación y a la espiritualidad, dedicándose también a escribir algunos tratados y obras de carácter religioso para sus hermanas del convento, escritos de los que solo se ha conservado #VitaChristi obra reconocida hoy gracias a sor #AldonçaMontsoriu que consiguió se editara en 1497. Aunque parece ser que aparte de esta, también compuso #SpeculumAnimae, en 1460, desgraciadamente desaparecida. Algunos expertos consideran que Vita Christi fue escrita a modo de contrarréplica a la obra de #JaumeRoig, contemporáneo (parece ser que era el médico del convento) que escribió L’Espill o #LlibreDeLesDones, un escrito cargado de misoginia frente al que reacciona la monja, adelantando ideas consideras por algunos pensadores actuales como protofeministas pues, aunque resulte un vocablo anacrónico, no deja de ser una realidad.

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Isabel escribe en femenino singular… Con esta expresión me refiero a la creación de un estilo propio, sensible, delicado, impregnado de diminutivos y expresiones cargadas de afecto, otorgando a sus textos una mirada netamente femenina en la que proyectó su propia identidad. Es, tal vez, en esta mirada femenina, desparramada sobre la narración de la vida de Cristo a fin de enseñar a las monjas de su comunidad, donde reside la originalidad de su obra pues, aunque el texto presenta alusiones a autores clásicos y obras patrísticas, se centra en las mujeres que rodearon la vida de Cristo: santa Ana -la abuela- María –su madre- y la Magdalena, tres referentes femeninos con gran presencia en la vida de Jesús que Isabel observa y analiza como mujeres normales, con sentimientos y emociones humanas.

Vita Christi, parece que tiene como objeto principal fomentar la devoción partiendo de una clara defensa de las mujeres que la autora argumenta con una dialéctica irrefutable, cargando contra los tópicos de la literatura misógina característica de su tiempo.

[…] un libro biográfico y de contemplación al mismo tiempo, y si no tenemos en cuenta estos dos aspectos, fundamentales en la intención de la autora, corremos el peligro de no entenderlo, aunque eso no quiere decir que el lector moderno encuentre más interés en la vida de Cristo y en los episodios del más allá […] Martí de Riquer (sobre la Vita Christi)

Para curios@s:

Mujeres olvidadas: Jerónima Galés, impresora valenciana

A Lola i Xaro, incondicionals amigues i lectores.

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Jerónima Galés, impresora valenciana del siglo XVI

La historia está abarrotada de mujeres olvidadas, ocultas y silenciadas por el relato oficial, ocupado y preocupado por resaltar el protagonismo de los hombres cuyos nombres figuran en los cientos y miles de páginas de cualquier libro que narre los sucesos de la historia de la humanidad desde los tiempos remotos a los más recientes. Aunque este hecho no corresponda a la realidad, ni mucho menos.

Pongamos por caso el #paleolítico. Durante este período las mujeres participaron activamente en la caza, la pesca y la recolección. Podría decirse que apenas existían diferencias por condición de sexo, a excepción de la función reproductora. Es lógico que en una economía sin excedentes fuera necesaria una sociedad igualitaria respecto al trabajo, aunque su organización tuviera en cuenta la destreza o habilidad de cada un@ a fin de cubrir todo el proceso de la cadena de supervivencia. LLegada la #RevoluciónNeolítica, las mujeres realizaron grandes aportaciones como por ejemplo: la agricultura, técnicas de transformaciones de productos alimenticios, farmacológicos, minerales, cerámica, curtido de pieles, artesanías del tejido…Es decir, técnicas y actividades que podían realizarse cerca del poblado para hacerlas compatibles con la maternidad…No obstante, los manuales de historia de nuestros alumnos, apenas señalan  este aspecto, colocando el acento en el papel de los hombres, en su fortaleza, valentía e inteligencia respeto a la elaboración de estrategias de caza frente a los grandes animales como el mamut…

Podría  citar otros ejemplos siguiendo la línea del tiempo hasta casi la actualidad, pero no es el caso, lo que me interesa subrayar es que las mujeres han sido las grandes olvidadas de la historia aunque, afortunadamente, la historiografía de las últimas décadas ha dedicado grandes esfuerzo para descubrirlas, rescatarlas y visibilizarlas. En este sentido la Historia de las Mujeres ha desempeñado una importante labor y realizado una gran trabajo recomponiendo trayectorias de vidas y reconstruyendo identidades, hasta hace poco, anónimas. Queda, no obstante, una deuda pendiente: incorporar la historia de las mujeres en los curriculum escolares desde la enseñanza primaria y efectuar una revisión de los libros de textos respecto a la perspectiva de género cosa que, en mi opinión, podría llegar de la mano de una Ley de Educación laica e independiente de que gobierne la derecha, la izquierda o el centro.

Desde este modesto espacio creado para la divulgación y articulado en torno a la historia de las mujeres, quiero dedicar esta entrada a Jerónima Galés, nacida en Valencia (no conocemos la fecha exacta) y fallecida en la misma ciudad en 1587.

Jerónima casó en primeras nupcias con Juan Mey, flamenco afincado en la ciudad del que enviudó, haciéndose cargo del taller hasta 1581, año en el que contrajo su segundo matrimonio, esta vez con don Pedro de Huete, también impresor.

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Hemos de suponer que aunque, en principio, muchas mujeres se ponían al frente de los talleres, amparadas en las normas gremiales. Sin embargo, no estaba socialmente bien visto que una mujer permaneciera sola sin la presencia y tutela de algún varón: padre, hermano, hijo mayor…Las mujeres viudas estaban sometidsa al escrutinio permanente de su entorno, exigiéndole una moral intachable, aunque al tiempo ganaban un espacio de libertad que permitió en muchos casos, la construcción de una identidad propia, dejando de ser “esposas de” para ser ellas mismas con nombre propio, lo que sucedía no pocas veces entre señoras de la nobleza con suficientes recursos para subsistir. No obstante, en el caso que nos ocupa, interpreto el segundo matrimonio de Jerónima como una cuestión de necesidad puesto que se trata de una familia  cuyos principales ingresos provenían de la imprenta pues, en general, las segundas nupcias fueron más frecuentes en el caso de los varones algunos de los cuales ni siquiera cumplían l’any de plor exigido para las mujeres.

Como ya se ha dicho, tras la muerte de su primer marido, estuvo a cargo de la imprenta que pasó a conocerse como talleres de la “Viuda de Juan Mey” o “En casa de Juan Mey”, epígrafe que destacaba en el frontispicio (portada) de los libros y que mantuvo hasta 1558. Durante este tiempo, el taller familiar de los Mey imprimió más de 250 libros, muchos de cuyos encargos provinieron de importantes instituciones valencianas entre otras, «l’Estudi General», «el Consell Municipal», «la Generalitat», «l’Arquebisbat de València» o el «hospital General»…

En 1559 desposó por segunda vez con Pedro Huete, nombre con que figuran los libros impresos hasta que murió en 1580. A partir de entonces, doña Jerónima regentó nuevamente el taller de impresión que se conocerá como de #ViudaDeHuete hasta que falleciera en 1587.

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Tras su muerte, sus hijos Felipe, Pedro Patricio y Aurelio continuaron al frente de los talleres fundados por sus padres. De ella toma su nombre la #SocietatBibliofràficaValencianaJerónimaGalés.

Otras mujeres impresoras del siglo XVI fueron: (Burgos) Isabel de Basilea, viuda de Alonso de Melgar (1526) y de Juan de Junta (1558); (Madrid) Francisca Gutiérrez, viuda de Querino Gerardo (1588-1589); (Sevilla) Ana de Peña, vda. de Sebastián Trujillo (1570-1572); (Zaragoza) Juana Millán, viuda de Pedro Hardouin (1537-1544) y de Diego Fernández (1548-1549).

http://www.bne.es/es/Micrositios/Guias/MujeresImpresoras/Siglos_XVI-XVII/Seleccion_de_Impresoras/Siglo_XVI/Valencia/

Proyecto #IVE: el gran debate entre la sociedad civil y la Iglesia católica en Argentina

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Estamos cansadas de que hablen y decidan por nosotras. Saturadas de que se abran y cierren debates sobre como deberíamos ser y estar en el mundo y en la vida… Sobre nuestra moral o nuestra ética…Hartas de que confeccionen clisés, cánones e indicaciones sobre como vestir e, incluso, imponer las que, supuestamente, serían medidas ideales de nuestro contorno de pecho, cintura y caderas…Nos sentimos ahítas de que hablen y escriban sobre nuestra sexualidad y nuestra función reproductora, de que nos traten como probetas andantes, incubadoras portátiles nacidas para dejarnos engendrar para después transportar las crías que quienes, se suponen, perpetuarán el mismo sistema de valores, conductas y pensamientos… Tal es el hartazgo que, desde hace décadas, las mujeres no hemos cesado de reivindicar el derecho a decidir sobre nuestros propios cuerpos. Nos rebelamos contra el patriarcado y todas las formas de opresión y desigualdades que genera. Tenemos nuestra propia voz, nuestra capacidad para decidir y la libertad para decir SÍ o NO a la maternidad. Somos partidarias del derecho a la vida ¡como no!, empezando por la nuestra. La maternidad no deja de ser otro constructo, convertido en un arma de doble filo y una trampa en la que el cristianismo ha querido atrapar a las mujeres del mundo occidental…No obstante hemos desafiado los principios, discursos, cánones y leyes ancestrales elementales, hemos roto muchos esquemas y expresado con un grito unánime qué queremos y esa fuerza conjunta ha dado fruto en muchos países y en otros ha dejado plantada la semilla, con la esperanza que la próxima vez germine…Esto deseamos -me permito la licencia de utilizar el plural mayéstatico-a nuestras hermanas en la lucha, las mujeres de Argentina.

El pasado 15 de junio, después de una larga sesión que duró 23 horas, la Cámara de Diputados del #CongresoDeArgentina aprobaba por mayoría la Ley sobre la interrupción voluntaria del embarazo, conocida como el proyecto #IVE. Con apenas cuatro votos de diferencia la Ley quedaba pendiente de su definitiva aceptación en el #Senado.

La opinión pública ha estado muy dividida entre los partidarios -que celebraron la victoria con gritos de júbilo y esperanza- y los detractores -conservadores que enarbolaban pancartas con el lema “Sí a la vida”- que, cabizbajos se retiraron a sus casas, ‘a Dios rogando y con el mazo dando’ confiando que el fallo de la #CámaraAlta, se decantara en contra. Se abrió así un período de incertidumbre a la espera de la votación definitiva, una recta final, una oportunidad de romper un elabón fundamental para desligar a la sociedad civil de uno de los grandes poderes fácticos: la #IglesiaCatólica de la ciudad que fue cuna del actual #PapaFrancisco. Un proceso que culminó el pasado jueves, 9 de agosto, tras una maratónica sesión que sentenció, finalmente, en contra, condenado a las mujeres a continuar bajo una legislación que se remonta a 1921 que contempla la interrupción del embarazo sólo en dos supuestos: cuando está en peligro la vida o la salud de la futura madre o cuando el embarazo es producto de un abuso a una mujer que padezca alguna discapacidad: “violación o atentado al pudor contra una mujer idiota o demente”.

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En Argentina casi 50.000 mujeres son ingresadas cada año por complicaciones derivadas de abortos mal practicados y medio centenar muere. “No es una cuestión de fe, es un tema de salud pública”, repitieron numerosos oradores que abogan por la legalización, una postura que ha unido a toda la izquierda frente a los partidos conservadores, divididos, entre el sí y el no. El sector celeste, antiabortista, salió a la calle junto a parroquianos y miembros del clero, portando pancartas que lucían el lema: “Salvemos las dos vidas”…

El aborto es y seguirá siendo ilegal en Argentina. Las mujeres que interrumpan su embarazo se enfrentan a penas de cárcel de entre uno y cuatro años, no obstante, el debate está ya en la calle, en los colectivos feministas, en las redes sociales. El tabú se ha roto y un tramo del camino no se ha recorrido en vano. Vaya desde este modesto blog mi apoyo, mi #sororidad para todas aquellas mujeres que luchan por derribar las barreras de la desigualdad y la construcción de una sociedad sin distinciones ni desigualdades de género, en la que haya cabida para la diversidad más diversa y que nuestras descendientas la disfruten….